| EL VERDADERO MEXICO: CORRUPCION E IMPUNIDAD |
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| miércoles, 01 de septiembre de 2010 | |
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Por: José Antonio Luna ![]()
Cada vez que atravieso la frontera de Estados Unidos hacia México, recuerdo la famosa frase de Julio Cesar: alea iacta est. Cesar cruzó el Rubicón con la duda de que le esperaba al otro lado del río, yo cruzo el río Bravo con la incertidumbre de lo desconocido, como lo hacen diariamente por necesidad miles de personas que nacieron y crecieron en la frontera. La frontera es un polvorín. Usualmente ingreso a México por los puentes de Matamoros, Tamaulipas, que tienen nombres peculiares como “Los tomates, Puente nuevo, Viejo, Los Indios, Y los de Reynosa, Laredo; cruces fronterizos con miles de historias de incautación de drogas, contrabandos, inmigrantes, delincuentes y terroristas. Estos puente son de las mas vigiladas y cuidados a ambos lados de la frontera por soldados, agentes anti narcóticos, brigadas anti terroristas y los llamados “borders Patrol” o patrulla fronteriza; funcionan las 24 horas del día todo el año.
La frontera entre de México con Estados Unidos es para millones de seres que viven al sur del río Bravo el destino final: El sueño Americano. Pero ahora el territorio mexicano es la tumba de miles que se quedan en el camino y pasan a engrosar la fila de los “desaparecidos” que jamás regresan a sus casas. La gran diferencia en los dos lados de la frontera se llama corrupción e impunidad. Pasar de Estados Unidos a México es fácil. Ingresar de México a Estados Unidos es complicado por el requerimiento de “la mica de fronterizo”, la visa de entrada, el registro de la aduana, los rayos x, los perros sabuesos entrenados para encontrar drogas y el chequeo en el banco de datos de la DEA y FBI. Pero a lo largo de las miles del millas del río Bravo el trasiego de ilegales, contrabando, trafico de armas, robo de vehículos es incesante. Los dos lados de la frontera generan millones de dólares en negocios ilícitos. La noche es la aliada de la ilegalidad. Otro gran contraste de la frontera México-Estados Unidos es la facilidad con que se hacen “negocios” en el lado mexicano. Es fácil sobornar, comprar un favor, comprar armas, vender autos robados en el lado americano. Sobornar a una autoridad es común en México. La famosa “mordida” es consuetudinaria. Esto se llama corrupción generalizada, casi institucionalizada. La gran victima de la corrupción e impunidad es el pueblo. Los millones de mexicanos que diariamente con su trabajo honrado llevan la comida su casa. Los millones de ciudadanos humildes que luchan diariamente por salir de la pobreza mientras los carteles del crimen organizado implementan su imperio del crimen y terror en el país. Si millones de mexicanos sufren las consecuencias de la corrupción y la impunidad, los inmigrantes, los extranjeros que utilizan el territorio mexicano para intentar llegar a estados unidos llevan la peor parte. El inmigrante es victima de narcos y policías. La muerte de 72 indocumentados en San Fernando, Tamaulipas, es el primer caso que recibe difusión internacional, pero no el primero. Miles de inmigrantes desaparecen en territorio mexicano cada año. “La aventura de llegar a la frontera de Estados Unidos es una de las travesías más riesgosas e impredecibles debido a la alta peligrosidad de la frontera entre Guatemala y México y especialmente el cruce por territorio Mexicano. Los pandilleros y asaltantes, los famosos criminales de la “mara Salvatrucha”, policías y judiciales corruptos son algunos de los obstáculos que tienen que vencer estos hombre y mujeres que dejan sus países en busca de la quimera de una vida mejor. Además de éstos peligros los migrantes pasan hambre y sed y los riesgos derivados caminar por parajes inhóspitos en su intento para evadir a la migración Mexicana. Todas estas circunstancias convierten el cruce del territorio mexicano en un infierno. La impunidad con que operan los policías judiciales y de migración que someten a los migrantes a una verdadera “cacería humana” las 24 horas del día, es la parte más lamentable de la problemática de la emigración latinoamericana. El tren “fantasma”.. que deja cada año decenas de muertos y mutilados.
Las violaciones sexuales de mujeres y niños, las golpizas, la humillación, el robo de pertenencias, el encarcelamiento injusto y finalmente la deportación; son algunas de las penurias que enfrentan estos migrantes que se internan en territorio mexicano, sin saber que los 4 mil kilómetros desde la frontera sur de México hasta la de Estados Unidos es un “campo minado” que sólo algunos miles muy afortunados logran sortear. (Un viaje turístico no anunciado la irrealidad de la realidad, José Antonio Luna, Abril 2004) México es un territorio violento. Viajar por las ciudades fronterizas es de alto riesgo porque los autoridades-policía municipal, policía de transito, policía judicial, policía ministerial, servicio de seguridad, aduanal, etc.- es corrupta y son aliadas de la delincuencia organizada y narcotráfico internacional. Los carteles de la droga- Los Zetas, Cartel del Golfo, Cartel de Sinaloa, Cartel de Tijuana, El cartel de Juárez- para mencionar algunos tienen comprados a jueces y altos funcionarios estatales y los que no están “alineados” con ellos se hacen de la “vista gorda” para no ser blanco de los criminales. El comercio tiene que pagar cuotas de “protección” a los operadores de las ciudades o barrios, para evitar ser asaltado, evitar que el negocio sea incendiado o sus dueños asesinados. Los medios de comunicación a excepción de algunas grandes cadenas televisivas y periódicos; informan de los sucesos generados por los llamados “delincuentes comunes” pero evitan informar sobre los carteles de la droga.
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